30 ANIVERSARIO DEL FRENTE POLISARIO
DIFERENTES POSTURAS INTERNACIONALES

Marruecos.
Se niega rotundamente a la independencia del
Sáhara Occidental. El rey alauí está dispuesto, como mucho, a convertir el
controvertido territorio en una región autónoma. Los recursos naturales de la
zona -petróleo, gas, fosfatos, pesca- son demasiados como para renunciar a su
control y administración. Hace sólo unos meses se constituyó la Agencia marroquí
de Desarrollo Económico para las provincias del Sur. Marruecos pretende invertir
en infraestructuras y asegurar su presencia en esta tierra en la que el oro
negro ha despertado el interés de diversos países.
El "Plan de Autonomía" propuesto por James
Baker -enviado de las Naciones Unidas- contempla que la bandera, la moneda, las
aduanas, la política exterior , los asuntos internos, la policía y la justicia,
entre otros asuntos de Estado, dependan de Marruecos. Después de cuatro años, se
podría organizar un referéndum para valorar la conformidad de los saharauis con
esta política, si Marruecos lo considera necesario.
Con tres años de reinado
a sus espaldas, el rey Mohamed VI se juega en el Sáhara buena parte de su
prestigio popular. El país no despega y la inversión extranjera se resiste. El
monarca necesita de un golpe de efecto. Lograr la marroquinidad del Sáhara
sería, para él, perfecto.

El Frente Polisario.
La República
Democrática Árabe Saharaui y su presidente, Mohamed
Abdelaziz, se niegan a otra opción que no sea la convocatoria e inmediata
celebración del referéndum de autodeterminación que estuvo a punto de celebrarse
por primera vez hace 27 años cuando España renunció a la colonia, y que se
pospuso con motivo de la guerra entre Marruecos y el Frente Polisario a enero
del 92. Sin embargo el principal punto del Plan de Arreglo de la ONU y de los
Acuerdos de Hudson, aceptados por ambas partes, y que contemplaban la
realización de un referéndum para que la población eligiera entre la
independencia o la integración en Marruecos, no se ha llegado a materializar.
La cuestión más espinosa la constituye el censo. ¿Cuál es en realidad la población con derecho a voto en el Sáhara Occidental? Se calcula que hay cerca de 300.000 saharauis, de los que 120.000 viven en el territorio ocupado por Marruecos, y algo más de 180.000 en los campos de refugiados del área de Tindouf, en la vecina Argelia, de estos, unos 87.000 podrían votar. Hay que contar también con alrededor de 130.000 marroquíes de los 200.000 asentados en el Sahara, para los que el Gobierno de Marruecos pretende conseguir el voto pues apoyarían la integración.
Defienden
el Plan Baker.
Estados
Unidos, Francia y Reino Unido respaldan la propuesta del enviado especial de
la ONU a la zona, James Baker, de convertir al Sáhara en una región autónoma del
reino de Marruecos ya que, según su criterio esto mantendría la estabilidad de
la zona y sería favorable para sus intereses. A ellos se suman Camerún y Guinea.
La multinacional francesa Total Fina Elf y la norteamericana Kerr-McGee
tienen cerrados acuerdos con Marruecos para extraer petróleo frente a la costa
saharaui, a pesar de que ONU podría tomar represalias pues Marruecos
-teóricamente- no posee poder administrativo sobre el Sáhara Occidental. En
contraposición, la República Democrática Árabe Saharaui firmó el pasado mes de
mayo de 2002 un tratado de cooperación técnica con la empresa
británica-australiana de exploración petrolífera Fusion Oil para evaluar el
potencial de oro negro offshore, que cubre un territorio de unos 210.000
kilómetros cuadrados.

Apoyan el referéndum.
Argelia y la mayoría de
los estados africanos se sitúan junto al Frente Polisario en su petición de
la definitiva celebración del referéndum.
España . En 1975 la ONU -apoyándose en la
"Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos
coloniales", de 14 de diciembre de 1960, y en el artículo II de la Carta
constitutiva de la Organización de la Unidad Africana, que proclama y defiende
la erradicación de cualquier forma de colonialismo en África- le obligó a
abandonar el territorio. La postura tradicional del Gobierno español ha sido de
apoyo al referéndum, aunque últimamente ha ido girando hacia una fórmula de
arreglo que contara con el visto bueno de Marruecos y el Frente Polisario.
Recientemente el Congreso de los Diputados dió su respaldo unánime al derecho de
autodeterminación del pueblo saharaui.
Con la última prórroga de la MINURSO
-que llega hasta el 31 de enero de 2003-, su postura se tornará decisiva. Y es
que España entrará a formar parte del Consejo de Seguridad de la ONU, con toda
probabilidad, el 1 de enero. Por lo tanto, cuando la misión de Naciones Unidas
en el Sáhara llegue a su fin, y en el caso de que no se haya logrado un acuerdo
entre las partes, España será ya uno de los 15 miembros del Consejo. En ese
momento el Gobierno de Aznar deberá votar y mostrar cuál es su verdadera postura
en el conflicto, que lleva implícita su apoyo a Marruecos o a
Argelia.
Irlanda es uno de los países europeos que apoya a España. Dinamarca no siente mucho aprecio por Rabat. Por su parte, Noruega, China, Rusia, Colombia y Méjico creen también en la necesidad de un referéndum.